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Albañilería

Instalación de baldosas

Colocamos baldosas en suelos y paredes de viviendas y locales de Madrid y alrededores, desde la preparación del soporte hasta el rejuntado final, con equipos que llevan más de dos décadas alicatando y solando.

  • Equipos con +20 años de experiencia
  • Un solo equipo para toda la obra
  • Presupuesto claro y por escrito
Revestimiento de baldosas cuadradas en tonos grises y de colores
Colocación de un mural de papel pintado con efecto de ventanal

Quiénes somos

Profesionales con +20 años de experiencia

Somos Construcciones y Reformas Mocaden, una empresa de construcción y reformas que trabaja en Madrid y alrededores. Detrás de cada obra hay albañiles, pintores y especialistas en fachadas con más de veinte años de experiencia, acostumbrados a trabajar en viviendas habitadas, locales y comunidades de propietarios.

Nos gusta explicar bien las cosas antes de empezar, organizar la obra con cabeza y dejarlo todo limpio al terminar. Es la mejor forma que conocemos de que quien confía en nosotros una vez vuelva a llamarnos.

  • Equipos con +20 años trabajando en obra
  • Presupuestos detallados por partidas
  • En Madrid y en los municipios de alrededor

Por qué elegirnos

Equipos con más de 20 años haciendo obras en Madrid

La experiencia no se ve en un folleto, se nota en la obra: en cómo se plantea, en el orden de los trabajos y en esos detalles que no se ven al entrar en casa pero que marcan la diferencia con los años.

  • Equipos con +20 años de experiencia

    Nuestros equipos llevan más de veinte años trabajando en viviendas, locales y comunidades. Esa experiencia se nota en los acabados y, sobre todo, en cómo se resuelven los imprevistos.

  • Un único interlocutor

    Tratas siempre con nosotros. Coordinamos a todos los oficios para que no tengas que perseguir a nadie ni cuadrar agendas entre gremios.

  • Presupuesto claro y por escrito

    Detallamos cada partida antes de empezar, para que sepas qué se va a hacer, con qué materiales y en qué orden.

  • Obra limpia y ordenada

    Protegemos suelos, muebles y zonas comunes, retiramos los escombros y cuidamos la convivencia con los vecinos durante toda la obra.

  • Del interior a la fachada

    Desde reformar un baño hasta rehabilitar una fachada con trabajos verticales: un mismo equipo para el piso, el local o el edificio.

  • Cerca cuando nos necesitas

    Puedes llamarnos o escribirnos por WhatsApp en nuestro horario de atención para resolver dudas, concertar una visita o saber cómo va tu obra.

Trabajos realizados

Algunas de nuestras obras

Una pequeña muestra del trabajo que hacemos cada día en viviendas, locales y edificios de Madrid y alrededores.

Salón reformado con columna de estuco, pared de piedra natural y suelo porcelánico
Paredes de la escalera con molduras doradas y acabado de efecto mármol
Caja de escalera decorada con paneles de molduras doradas
Detalle de moldura dorada sobre pared con efecto mármol
Mural de papel pintado con paisaje tropical en una pared completa
Mural de paisaje tropical terminado, con el casado de las piezas
Mural de papel pintado con vista de ciudad en tonos azules
Colocación de un mural de papel pintado con efecto de ventanal
Fachada de edificio de viviendas con andamio durante la rehabilitación
Fachada rehabilitada en tonos gris y blanco con andamio en la planta baja
Vista inferior de la fachada rehabilitada del edificio
Fachada del edificio tras la rehabilitación y la pintura
Lateral de la fachada rehabilitada
Fachada terminada con las terrazas y las carpinterías
Andamio montado en toda la altura de la fachada
Fachada de edificio de viviendas terminada
Andamio en la fachada de un edificio de viviendas
Edificio con andamio en toda la fachada
Fachada de edificio en altura durante los trabajos
Trabajos en altura en la fachada de un edificio
Andamio con redes de protección en la fachada de un edificio
Edificio cubierto con red de protección durante la obra de fachada
Fachada con andamio y red de protección verde
Operarios colocando las placas aislantes de un sistema SATE
Malla de refuerzo en la esquina de una fachada con SATE
Local comercial reformado con pared de efecto ladrillo y escalera
Interior del local comercial tras la reforma
Dormitorio reformado con pared de rayas en blanco y negro
Aseo reformado con papel pintado estampado
Pared completa con papel pintado de nubes en gris
Estancia con papel pintado de motivos vegetales
Papel pintado con paisaje de palmeras junto a la ducha
Papel pintado de hojas en tonos grises
Papel pintado con estampado de hojas verdes
Pared con papel pintado oscuro de textura detrás del sofá
Papel pintado con efecto de ladrillo blanco
Papel pintado con relieve geométrico de cubos
Pared con paneles decorativos verdes en relieve y papel pintado geométrico
Aseo pintado en gris oscuro con techo blanco
Aseo pintado en gris oscuro con espejo y lavabo
Ventana abatible con vidrio translúcido
Hueco de ventana terminado con vidrio translúcido

Cómo trabajamos

Así llevamos tu obra, paso a paso

Un proceso sencillo y transparente para que sepas en todo momento qué se está haciendo y qué viene después.

  1. Nos cuentas qué necesitas y lo vemos

    Por teléfono o por WhatsApp nos explicas la obra y, si quieres, nos mandas unas fotos. Si hace falta, vamos a verla, tomamos medidas y hablamos contigo de materiales, acabados y prioridades.

  2. Te damos un presupuesto detallado

    Te enviamos un presupuesto por partidas, con lo que incluye cada una, las calidades de los materiales y una previsión de plazos, para que decidas con toda la información.

  3. Hacemos la obra y te la entregamos

    Organizamos los oficios en el orden correcto y te mantenemos al tanto de cómo avanza. Al terminar, repasamos contigo cada detalle y lo dejamos todo limpio para que empieces a disfrutarlo.

Todo empieza por el soporte

La calidad de un suelo o de un alicatado se decide en buena parte antes de abrir la primera caja de baldosas. El soporte sobre el que se van a colocar, ya sea un recrecido de mortero, un enfoscado, una placa de yeso laminado o un pavimento antiguo, tiene que ser resistente y suficientemente plano, y debe llegar limpio y seco al momento de la colocación. Cualquier defecto que quede debajo acaba reflejándose en la superficie: piezas que sobresalen respecto a sus vecinas, zonas que suenan huecas o fisuras que atraviesan la cerámica.

La planeidad se comprueba con una regla larga apoyada en varias direcciones. Las pequeñas irregularidades se absorben con el propio adhesivo, pero los desniveles importantes deben corregirse antes con un mortero de regularización o, en suelos, con un autonivelante. También hay que eliminar restos de pintura, polvo, grasa o yeso suelto, porque el adhesivo se agarra a lo primero que encuentra, y si eso se desprende, la baldosa se va con ello.

Qué baldosa elegir según el lugar

El catálogo de cerámica es enorme, pero no todas las piezas sirven para cualquier sitio. Conviene fijarse en las características técnicas además de en el diseño.

Suelos interiores

El gres porcelánico es hoy la opción más extendida por su baja absorción de agua y su resistencia al desgaste. El gres esmaltado también funciona bien en viviendas, siempre que su resistencia a la abrasión sea adecuada para el tránsito previsto: un pasillo o una cocina sufren mucho más que un dormitorio.

Paredes de baño y cocina

En revestimientos se usan con frecuencia azulejos de pasta blanca o roja, más ligeros y fáciles de cortar, aunque cada vez es más común llevar el porcelánico también a las paredes para dar continuidad con el suelo. En ese caso, el peso de las piezas obliga a ser especialmente cuidadoso con el adhesivo.

Terrazas y exteriores

Fuera de casa, la baldosa tiene que soportar heladas, sol y agua. Se necesitan piezas resistentes a la helada y con un grado de resbaladicidad adecuado. El Código Técnico de la Edificación establece clases de resbaladicidad mínimas según el uso y la ubicación del suelo, con exigencias mayores en zonas exteriores y húmedas. Esa exigencia está pensada sobre todo para edificios de uso público y no para el interior de una vivienda, pero es una referencia muy útil para elegir.

El adhesivo, tan importante como la pieza

El antiguo mortero de cemento y arena colocado a pelladas ha dado paso a los adhesivos cementosos, conocidos popularmente como cemento cola. La norma europea los clasifica con unas letras y números que aparecen en el saco y que conviene saber interpretar:

  • C1: adhesivo cementoso de prestaciones normales, válido para piezas porosas y de pequeño tamaño en interiores.
  • C2: adhesivo mejorado, con mayor adherencia, necesario para porcelánicos y formatos grandes.
  • T: deslizamiento reducido, útil en paredes para que las piezas no descuelguen.
  • E: tiempo abierto ampliado, que da más margen para colocar.
  • S1 o S2: deformabilidad, recomendable sobre soportes con movimiento, suelo radiante o exteriores.

Con piezas grandes se aplica la técnica del doble encolado: se extiende adhesivo tanto sobre el soporte como en el reverso de la baldosa, de modo que no queden huecos debajo. Una baldosa apoyada solo sobre unos cordones de cola tiene más riesgo de partirse con un golpe o de despegarse con el tiempo. Además, el adhesivo debe extenderse con la llana dentada adecuada al tamaño de la pieza y usarse dentro de su tiempo abierto: si se forma una película seca en la superficie, ya no agarra.

El replanteo decide cómo se verá el resultado

Antes de pegar nada, conviene presentar las piezas en seco o dibujar el despiece sobre el soporte. El objetivo es que los cortes queden en las zonas menos visibles, que no aparezcan tiras estrechas junto a una pared o en el umbral de una puerta y que las juntas casen con elementos como el plato de ducha, una ventana o el eje de una encimera. En estancias que no son del todo rectangulares, algo frecuente en pisos antiguos, el replanteo ayuda a repartir el desvío para que no se concentre en una sola pared.

La colocación a matajunta con piezas alargadas, como las que imitan madera, tiene su propio criterio: desplazar cada hilada la mitad de la pieza puede acentuar la ligera curvatura que presentan algunas baldosas, por lo que los fabricantes suelen recomendar desplazamientos menores.

Juntas de colocación y juntas de movimiento

La cerámica, el soporte y el propio edificio se mueven con los cambios de temperatura y humedad. Por eso no se debe colocar a «junta cero» ni pegar las piezas contra las paredes. Entre baldosas se deja una junta de colocación cuyo ancho depende del formato y de si las piezas están rectificadas, y en todo el perímetro se respeta una junta que después queda oculta por el rodapié.

En superficies amplias, terrazas o suelos con calefacción radiante también son necesarias juntas de movimiento intermedias, que dividen el pavimento en paños y se rellenan con un material elástico. Además, hay que respetar siempre las juntas estructurales del edificio y trasladarlas al pavimento. Ignorarlas es una de las causas más comunes de baldosas levantadas o agrietadas.

Rejuntado, limpieza y primeros días

El rejuntado se hace cuando el adhesivo ha endurecido lo suficiente, siguiendo los tiempos del fabricante. Los morteros de rejuntado cementosos son los más habituales y se ofrecen en muchos colores; los epoxi resisten mejor las manchas y los productos químicos, lo que los hace muy adecuados en cocinas o duchas, aunque su aplicación es más laboriosa. El exceso se retira con una esponja húmeda antes de que fragüe, y el velo de cemento que queda se elimina después con un limpiador específico, respetando las indicaciones del fabricante de la baldosa.

Durante los primeros días conviene evitar cargas pesadas y el arrastre de muebles sobre el suelo recién colocado, y proteger la superficie si en la vivienda siguen trabajando otros oficios.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la colocación de baldosas

¿Se pueden poner baldosas sobre las que ya hay?

En muchos casos sí, y así se evitan el ruido, el polvo y el escombro de levantar el pavimento antiguo. Para ello las baldosas existentes deben estar bien adheridas, sin piezas huecas ni rotas, y la superficie tiene que estar limpia y desengrasada. Se suele aplicar una imprimación de adherencia y un adhesivo mejorado, porque la cerámica esmaltada apenas absorbe.

Hay que tener en cuenta que el suelo gana altura: puede ser necesario recortar las puertas, ajustar los rodapiés o resolver el encuentro con otras estancias. En paredes, los enchufes, interruptores y grifos quedarán más hundidos y habrá que suplementarlos.

¿Cuántas baldosas de más hay que comprar?

Lo habitual es comprar algo más de la superficie medida para cubrir cortes, roturas y piezas defectuosas. El margen depende del formato y del tipo de colocación: con piezas grandes, colocaciones en diagonal o en espiga, o en estancias con muchos rincones y pilares, las mermas aumentan.

También es recomendable guardar unas cuantas piezas sobrantes una vez terminado el trabajo. Si algún día hay que sustituir una baldosa rota, será muy difícil encontrar exactamente el mismo modelo, y menos aún del mismo lote de fabricación.

¿Qué significan el tono y el calibre que aparecen en las cajas?

La cerámica se fabrica por lotes y, aunque el modelo sea el mismo, puede haber ligeras diferencias de color y de medida entre una producción y otra. Por eso cada caja indica un código de tono, que agrupa las piezas con el mismo matiz, y uno de calibre, que corresponde a su tamaño real dentro de la tolerancia de fabricación.

Antes de empezar conviene comprobar que todas las cajas coinciden en ambos códigos. Mezclar tonos puede producir manchas visibles en el suelo, y mezclar calibres obliga a jugar con las juntas para que las hiladas no se descuadren.

¿Es mejor la baldosa grande o la pequeña en un baño?

Las piezas grandes reducen el número de juntas, lo que facilita la limpieza y da sensación de amplitud, incluso en baños pequeños. Sin embargo, exigen un soporte muy plano y una colocación más cuidadosa, y no se adaptan bien a superficies con pendiente.

En duchas de obra a ras de suelo, donde el pavimento tiene que inclinarse hacia el desagüe, las piezas pequeñas o los mosaicos se adaptan mejor a las pendientes. Si se quiere mantener el gran formato, hay que recurrir a desagües lineales con una sola pendiente o hacer cortes en forma de sobre para conducir el agua.

¿Se puede colocar baldosa sobre suelo radiante?

Sí, y la cerámica es de hecho uno de los mejores acabados para este tipo de calefacción, porque transmite bien el calor. Hay que utilizar un adhesivo deformable, respetar las juntas de movimiento y perimetrales y asegurarse de que el mortero que cubre los tubos esté bien seco antes de colocar.

El sistema de calefacción suele requerir un primer encendido controlado y progresivo, normalmente antes de la colocación, para comprobar su funcionamiento y eliminar humedad del mortero. Las indicaciones concretas dependen del fabricante de la instalación, y conviene seguirlas al pie de la letra.

¿Sirven los niveladores para cualquier tipo de baldosa?

Los sistemas de nivelación, formados por clips y cuñas o tapones que se retiran una vez seco el adhesivo, son muy útiles para evitar cejas entre piezas, especialmente en formatos grandes y alargados. Ayudan a mantener las caras al mismo nivel mientras fragua el adhesivo.

Ahora bien, no sustituyen a un soporte plano ni a un buen encolado. Si debajo hay huecos o la superficie tiene ondulaciones, el nivelador fuerza la pieza de forma artificial y esa tensión acaba saliendo más adelante. Con baldosas pequeñas o rústicas, en cambio, apenas aportan nada.

Dónde trabajamos

Trabajamos en Madrid y alrededores

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