Qué es exactamente el pladur
«Pladur» es en realidad una marca comercial que ha acabado dando nombre a todo un sistema constructivo: el de las placas de yeso laminado, conocidas en el sector como PYL. Cada placa está formada por un núcleo de yeso revestido por ambas caras con láminas de cartón, que le aportan resistencia a flexión y una superficie lisa preparada para pintar. Las placas se atornillan sobre una estructura de perfiles metálicos o, en algunos casos, se pegan directamente a un muro existente.
Se trata de una construcción en seco: no se usa mortero ni hay que esperar a que fragüen grandes masas de material, lo que reduce los tiempos de obra, el peso sobre el forjado y la suciedad. Esa es la razón principal de que se haya extendido tanto en reformas de pisos, oficinas y locales, donde cada día de obra cuenta y no siempre conviene cargar la estructura con tabiques pesados.
Tipos de placa y dónde usar cada una
A simple vista todas parecen iguales, pero hay placas con prestaciones muy distintas. Los fabricantes suelen distinguirlas por el color del cartón o de la rotulación, aunque lo fiable es leer la designación impresa en la propia placa.
- Placa estándar: la más común, para tabiques y techos en estancias secas.
- Placa resistente a la humedad: lleva aditivos hidrófugos y es la indicada para baños, cocinas y zonas con humedad ambiental elevada. No es impermeable, así que en las duchas sigue siendo necesaria una impermeabilización.
- Placa con resistencia al fuego: incorpora fibras en el núcleo para mantener su integridad durante más tiempo en caso de incendio. Se usa en cerramientos de locales, patinillos de instalaciones o donde la normativa exige cierta resistencia.
- Placa acústica: de mayor densidad, mejora el aislamiento frente al ruido aéreo.
- Placa de alta dureza: soporta mejor los golpes y resulta útil en pasillos y espacios de uso intensivo.
La estructura que queda oculta
Un tabique de pladur bien hecho depende tanto de lo que hay dentro como de las placas. Lo que no se ve es precisamente lo que determina si la pared vibrará, se fisurará o permitirá colgar cosas sin problemas.
Canales y montantes
Los canales son los perfiles horizontales que se fijan al suelo y al techo; los montantes, los verticales que encajan en ellos y sobre los que se atornillan las placas. El ancho del perfil y la separación entre montantes se eligen en función de la altura del tabique, del número de placas y del uso previsto. Entre el canal y el forjado se suele colocar una banda elástica que amortigua vibraciones y reduce la transmisión de ruido.
La cámara interior
El hueco entre las dos caras del tabique permite pasar cables, tubos de fontanería y conductos sin abrir rozas. También es el lugar donde se coloca la lana mineral, que mejora el aislamiento térmico y acústico. Antes de cerrar la segunda cara conviene revisar todas las instalaciones y hacer fotografías con alguna referencia de medida: es la mejor forma de saber después por dónde pasa cada tubo.
Usos más habituales en una vivienda
Además de los tabiques que dividen estancias, el yeso laminado resuelve muchas situaciones de reforma con muy poca obra:
- Trasdosados: revestimientos de muros existentes para corregir paredes irregulares, ganar aislamiento o esconder instalaciones. Pueden ir pegados directamente o sobre perfilería autoportante.
- Falsos techos: continuos, con aspecto de techo de yeso tradicional, o registrables, formados por bandejas desmontables que dan acceso a máquinas de climatización o a registros.
- Foseados y tabicas: bajadas de techo perimetrales que alojan iluminación indirecta o cortineros.
- Cajeados: para ocultar bajantes, vigas o conductos de extracción.
- Hornacinas y estanterías integradas: huecos en el propio tabique o trasdosado, muy prácticos en baños y salones.
El tratamiento de juntas, clave del acabado
Las uniones entre placas y las cabezas de los tornillos son el punto débil estético de cualquier pared de pladur. Se tratan con cinta de papel o de malla embebida en pasta de juntas, aplicada en varias manos que se lijan hasta que la superficie queda continua. Las esquinas salientes se refuerzan con guardavivos o con cinta de fleje metálico para que no se astillen al primer golpe.
El nivel de acabado debe decidirse en función de la luz y de la pintura. En una pared que recibe luz rasante, junto a un ventanal o bajo una tira de LED, cualquier pequeña irregularidad se marca como una sombra. En esos casos se recomienda aplicar una capa fina de pasta sobre toda la superficie, no solo en las juntas, para unificar la textura antes de pintar. Una buena imprimación previa evita además que las zonas de pasta y las de cartón absorban la pintura de forma distinta y se noten después.
Errores frecuentes en obras de pladur
Algunos fallos aparecen meses después de terminada la obra y casi siempre tienen su origen en la ejecución:
- Hacer coincidir las juntas de las dos capas de placa en lugar de contrapearlas, lo que facilita la aparición de fisuras.
- Apretar los tornillos en exceso hasta romper el cartón, con lo que la placa pierde sujeción en ese punto.
- Apoyar las placas directamente sobre el suelo, sin dejar una pequeña separación que evite que absorban humedad del pavimento.
- Olvidar los refuerzos interiores en las zonas donde se colgarán muebles de cocina, lavabos suspendidos o radiadores.
- No prever registros para acceder a llaves de paso, cajas de conexión o máquinas ocultas en el falso techo.
También es habitual tratar con el mismo criterio una pared medianera con el vecino que un tabique entre dos dormitorios. Para aislar del ruido que llega de otra vivienda no basta con cualquier tabique ligero: la solución debe tener en cuenta las exigencias de protección frente al ruido del Código Técnico de la Edificación y evitar puentes acústicos en los encuentros con el suelo, el techo y la fachada.









































