Adosados, chalets y pisos jóvenes
Las Rozas creció sobre todo a partir de los años setenta y ochenta, cuando la A-6 convirtió el noroeste de Madrid en una alternativa para familias que buscaban casa con jardín. De ese impulso nacieron urbanizaciones de chalets como Molino de la Hoz o Monterrozas y, sobre todo, una gran cantidad de viviendas adosadas agrupadas en comunidades con zonas verdes y piscina. Más tarde llegaron barrios de pisos como El Cantizal o La Marazuela, mientras que Las Matas, con su propia estación y un origen ligado al ferrocarril, ha mantenido un carácter algo distinto.
El tipo de vivienda que más reformas integrales acumula es el adosado de dos o tres plantas, con semisótano o sótano, buhardilla bajo cubierta y una escalera que articula toda la casa. Es una tipología con virtudes claras y con problemas muy reconocibles.
Un adosado, planta por planta
El semisótano
En muchos adosados el nivel inferior se pensó como garaje, bodega o cuarto de juegos, y con el tiempo se ha querido convertir en una estancia más: un salón, un dormitorio de invitados o un despacho. El reto es doble. Por un lado está la humedad, porque los muros en contacto con el terreno dejan pasar agua si su impermeabilización exterior falló o nunca existió; la solución más duradera suele requerir actuar por fuera o drenar el perímetro, y cuando eso no es posible se recurre a sistemas interiores con cámara ventilada. Por otro, la normativa: usar un espacio como dormitorio o estancia exige condiciones de altura, ventilación e iluminación natural que no todos los semisótanos cumplen, y transformar un garaje en zona habitable puede computar como superficie construida que el planeamiento ya no permite.
La planta principal
Aquí se concentran las peticiones de abrir espacios: unir cocina y salón, ampliar la salida al jardín o ganar un aseo de cortesía. En muchos adosados la estructura se apoya en los muros medianeros y en pilares, lo que da cierta libertad para modificar la tabiquería interior, aunque siempre debe confirmarlo un técnico.
Escalera y plantas altas
La escalera condiciona más de lo que parece. Cambiar su forma o su posición es una obra de envergadura, pero renovar peldaños, barandilla e iluminación transforma la casa con un esfuerzo razonable. En las plantas altas los baños suelen ser pequeños, y es frecuente aprovechar la reforma para incorporar un baño al dormitorio principal robando espacio a un armario o a un pasillo.
La buhardilla
El espacio bajo cubierta se ha usado durante años como trastero, pero bien acondicionado puede ser un dormitorio o una zona de trabajo. Lo esencial es aislar bien la cubierta, porque en verano es el lugar más caluroso de la casa y en invierno el que más calor pierde, y resolver la ventilación y la luz con ventanas de tejado. Igual que en el semisótano, hay que comprobar que la altura libre permite el uso que se le quiere dar.
Porches, terrazas y la imagen del conjunto
Cerrar el porche o la terraza es una de las ampliaciones más tentadoras en un adosado y también una de las que más conflictos genera. En la mayoría de los casos supone aumentar la superficie construida, necesita licencia y no siempre es autorizable. Además, las urbanizaciones de adosados suelen tener normas que protegen la homogeneidad del conjunto: mismo tipo de carpintería, mismos colores, pérgolas y toldos iguales. Una solución que encaja en la normativa municipal puede chocar con los estatutos de la comunidad, y al revés, así que conviene consultar ambos frentes antes de encargar nada.
Un clima con la sierra cerca
Las Rozas está a más altitud que la capital y más próxima a la sierra de Guadarrama, de modo que los inviernos se notan algo más y las noches son más frescas. Eso pesa en el aislamiento, sobre todo en las casas unifamiliares, que tienen mucha superficie expuesta: cubierta, fachadas y, en los adosados de esquina, una medianera más al exterior. Muchas viviendas de los años ochenta se construyeron con aislamientos mínimos en la cámara de la fachada, y la reforma integral es el momento de corregirlo, bien rellenando la cámara con aislamiento insuflado, bien trasdosando por dentro. El aislamiento por el exterior es muy eficaz, pero en un adosado cambia la imagen del conjunto y requiere el acuerdo de la comunidad.
Pisos de El Cantizal, La Marazuela y Las Matas
No todo son casas. Los barrios de pisos del municipio, levantados en su mayoría desde los años noventa, tienen instalaciones en mejor estado que los de barrios más antiguos, de modo que la reforma integral se orienta más a la distribución y a los acabados que a renovarlo todo desde cero. En Las Matas y en el casco antiguo de Las Rozas hay edificios más veteranos y alguna casa baja tradicional, donde sí conviene revisar a fondo instalaciones, cubiertas y humedades.
Trámites y organización en una urbanización
Las obras interiores sin cambios estructurales ni aumento de superficie suelen tramitarse mediante declaración responsable; las que afectan a la estructura, la fachada, la cubierta o la superficie construida requieren licencia con proyecto. En ambos casos hay que abonar el ICIO y las tasas municipales. En una urbanización, además, conviene comunicar la obra a la administración de la comunidad, conocer los horarios permitidos y decidir desde el principio dónde irá el contenedor, porque en muchas calles privadas no se admite en la calzada y en las parcelas de adosado el espacio libre es escaso.









































